LA BASURA EN CASA

c939531482.jpg
c939531482
c939531482

Filipenses 3:8-9Reina-Valera 1960 (RVR1960)

Y ciertamente, aun estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo, y lo tengo por basura, para ganar a Cristo,

y ser hallado en él, no teniendo mi propia justicia, que es por la ley, sino la que es por la fe de Cristo, la justicia que es de Dios por la fe.

La basura: es todo material considerado como residuo o desecho, y que se necesita eliminar.

En el hogar constantemente hay que estar sacando la basura y dejando todo aseado, para que no llegue el mal olor, las moscas, mosquitos y no se formen los gusanos aunados a problemas de salud.

No se puede vivir agradablemente en una casa que tenga un mal olor por más que te acostumbres siempre vas a sentir la necesidad del salir de ese lugar o limpiarlo.

Lo mismo pasa con el corazón del hombre y de la mujer, si no sacan todas las cosas que necesitas ser desechadas para poder vivir en paz y en el propósito de Dios, siempre abra una raíz de amargura y una enfermedad constante llamada “la mala actitud”.

Tu corazón es la casa de Dios, y para que el habite en el es importante que limpies y saques todo lo que tengas que sacar, empanzando por perdonar, sanar y comenzar amar.

Te preguntaras como puedes perdonar, como puedes sanar y comenzar amar, quizás estés pensando eso no es fácil, y posiblemente lo estés viendo bajo los estándares de tu fe, y si por tu fe puedes ver eso es lo que vas sentir, pero déjame decirte algo, a pesar de tu nivel de fe Dios puede sanar y restaurar tu corazón.

He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo. Apocalipsis 3:20.  wowHermosa invitación de parte de Dios para entrar a tu corazón y ayudarte a vivir en su hermoso amor.

La palabra de Dios es integridad, el siempre cumple y cumplirá sus promesas por eso es Dios el no falla,

Mateo 28:20, dice:

20 enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.

Punto de reflexión:

¿Le estas cumpliendo a Dios lo que le prometes?

En Eclesiastés 5:4. Reina-Valera 1960 (RVR1960)

Cuando a Dios haces promesa, no tardes en cumplirla; porque él no se complace en los insensatos. Cumple lo que prometes.

Dios te diga bendiciendo…