EL AMOR VERDADERO

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Y si repartiese todos mis bienes para dar de comer a los pobres, y si entregase mi cuerpo para ser quemado, y no tengo amor, de nada me sirve. 1ra Corintios 13:3.

La vida está llena de situaciones comprensibles e incomprensibles, momentos donde nuestra capacidad humana resalta y momentos donde nos vemos disminuidos.

Hace pocos días recibí una nueva actualización del amor y la misericordia, para mí la palabra es la firma de vida, cuando alguien se compromete o promete algo y da su palabra su integridad será evaluada acorde sus acciones.

Repetidamente se ve el caso de personas que se comprometen en ayudarte y a la final no cumplen su palabra, eso puede ser por varias razones, una de ellas es que realmente no estaba en sus manos poder ayudarte,  otra razón es que el tiempo vario repentinamente y esa persona ocupo su mente en otra cosa, podemos mencionar que hay personas que van a tener el tiempo, y la forma de cómo ayudarte y no lo van hacer, simplemente porque en su corazón a pesar que prometieron ayudarte no está el hacerlo.

Las emociones, el no saber decir que no, la falta de una agenda y una planificación diaria  siempre van a estar ahí presentes para tentarnos a cometer errores de integridad.

Un ejemplo muy común es el ya te llamo, y pasan días y días y esa llamada no llega, y sigues repitiendo ese patrón de vida en tu rutina diaria hasta que se convierte en un habito y luego pasa a ser costumbre.

Un amigo hace un tiempo atrás me ofreció una ayuda y se notaba y escuchaba muy convencido que iba a cumplir su palabra, y sabes qué? Paso el tiempo y el tiempo y hasta el día de hoy no la ha cumplido, quizás si tiene la oportunidad de escuchar este audio se dé cuenta que su nivel de integridad fallo y cumpla lo que prometió.

Un día muy temprano reviso mi teléfono y había un mensaje de ese amigo, era la continuación de una conversación que no tenía nada que ver con el tema anterior, esta persona solicitaba mi ayuda, quiero confesarte que por mi mente paso  el pensamiento de un fanático del beisbol que ve el juego desde las tribunas “Ahora si vienes a pedirme ayuda, sabes quién te va ayudar verdad”  es muy fácil pensar lo más fácil ver y decir lo primero que se te venga a la mente  que no amerite un esfuerzo, si no el de mover la lengua. En ese momento dos palabras hicieron eco en mi mente, “Misericordia y Amor” y vino un pensamiento a  mi mente que me decía ayúdalo, fue cuando  me di cuenta que estaba en el terreno de juego, que tenía que entrenar y que mi carne debía morir en mis propios deseos para poder entender el propósito de lo que Dios quería ensenarme, nuevamente vino ese pensamiento de  “Misericordia y Amor” y fue ahí cuando comprendí que debía ayudarlo con amor, sin importar que él me había fallado, Dios me enseno que si menciono su nombre y hago cosas para El en su nombre debo hacerlo con amor y que  mi amigo me fallo por la falta de  amor en su corazón.

Reflexiona por unos segundos, y pregúntate estoy viendo la vida como un fanático del beisbol  en las tribunas o estoy en el terreno de juego practicando  como dar amor?

Dios te bendiga y recuerda Dios te está mirando…